Historia de León

5.8.05

2.1.- Los ástures

Cuando Julio Caro Baroja describe León en su obra Los Pueblos de España lo hace así:

"Difícilmente se podrá encontrar en toda Europa una región en la que los elementos de la cultura moderna se hallen tan en armonía con los datos de un pasado remoto como León."
León ha conservado muchos de los rasgos prerromanos ástures: sistema de poblamiento denso y disperso basado en aldeas autosuficientes, la explotación colectiva de la tierra o las tradiciones comunales. ¿Cómo era ese Pueblo Ástur? Esto es lo que dicen sobre ellos algunas fuentes clásicas:


"Ástures, pueblo de Hispania, así llamados porque les rodea el río Esla (Ástura), habitan protegidos por sus frondosas selvas y montes." (San Isidoro)
"A continuación de ellos (los cántabros) se hallan los veintidós pueblos de los ástures, divididos en augustanos y transmontanos, con Astorga, una ciudad magnífica: entre ellos están los gigurros, los pésicos, los lancienses y los zoelas."(Historia Natural III, 28. Plinio)
"En Occidente, casi toda Hispania estaba pacificada excepto la que baña el Océano Citerior y toca a las montañas de la extremidad del Pirineo. Aquí se agitaban dos pueblos muy fuertes aún no sometidos, los cántabros y los ástures." (Floro)

Su nombre parece proceder de la ráiz indoeuropea “-stour” que significa río. Dicho topónimo aparece en Britania, donde Plinio habla del río "stur" y hoy en día existen tres ríos "Stour" en Kent Suffolk y Dorset. En el Piamonte se localiza la tribu de los "Esturi" célticos y un río "Stura". En la desembocadura del Elba, hay otro rio "Stör", llamado antiguamente "Sturia". En la Asturias medieval se documenta un "Stora" y en al actualidad hay un río "Astuera" en Colunga. También en el britónico y en el gaélico actuales existe el vocablo ("Ster" y Stour", respectivamente) con el significado de río.

Existen evidencias dentro del territorio ástur de contactos comerciales con las zonas atlánticas desde antiguo basadas en la explotación de recursos minerales. Esto favoreció la formación de elites guerreras que controlan este comercio a gran escala. Sus aldeas son autosuficientes, abasteciéndose de recursos agropecuarios y que elaboran los productos manufacturados que puedan necesitar. Sus dos principales ciudades (oppida) eran Noega, cerca de Gijón, y Lancia, en Villasabariego a pocos kilómetros de la ciudad de León.

Sus armas eran el dardo, el puñal y la espada corta de antenas. El escudo ó caetra era pequeño y redondo. Su forma de combate se basaba en guerrillas con las que acosaban continuamente a romanos en estrechos valles y empinadas laderas. Eran famosos los caballos asturcones.
El geógrafo Amasia, dice, que entre los cántabros el hombre dotaba a la mujer, las hijas heredaban y eran las que daban mujer a sus hermanos. Hasta no hace mucho estos rasgos considerados por muchos manifestaciones de matriarcado se han conservado en territorio leonés, como la costumbre de la covada que consistía en que la mujer daba a luz y seguía con sus quehaceres diarios, mientras que el hombre se quedaba en la cama con el recién nacido.

Las principales tribus ástures fueron:

Pésicos. Entre el Navia y Nalon así como Laciana y Babia
Luggones. Entre el Sella al Nalón.
Penios. Concello Parres.
Cabarcos. Al norte de la Cordillera Cantábrica.
Gigurri. Entre los ríos Bibei y Cabrera.
Lougei. Al Oeste del Burbia.
Orniacos. Entre los bedunienses y los lancienses.
Luggoni. Valle del Duerna.
Brigantios. Próximo a Benavente (Tal vez en Braganza).
Baedunienses. Próximo a la Bañeza.
Amacos. Entre los ríos Tuerto y Órbigo.
Superacios. Rosino de Vidriales (Tal vez en las proximidades de Ponferrada y Cacabelos)
Iburros. Entre los Gigurros y los Zoelas.
Lancienses. Lancia próxima a León.
Tiburi. Puebla de Trives en Orense.
Zoelas. Al Norte del Duero entre Portugal y Zamora.
Selini. En el Sur de Asturia.

En cuanto al registro arqueológico y como ya vimos anteriormente, la Asturia está dentro del área de influencia del Arco Atlántico que durante el Bronce Final mantuvo importantes contactos comerciales. Una característica común en toda la zona atlántica es el hallazgo de acumulaciones piezas metálicas sin contexto arqueológico y que parecen relacionarse con ofrendas votivas en parajes naturales con carácter sagrado. Este es el caso de espadas halladas en ríos como el Esla o el Órbigo. Como dato curioso, una espada de “lengua de carpa” fue localizado en Paradela de Muces, supuestamente hincado en una roca. Se popularizan también las hachas de talón y anillas, lanzas de enmangue en tubo y brazaletes macizos con decoración incisa.

El territorio abarcado por la Cultura Castreña del Noroeste incluía el territorio galaico y las zonas montañosas del territorio ástur, atenuándose ésta a medida que se avanza a oriente. Los poblados están situados en emplazamientos elevados, próximos a cursos de agua y que ostentan elementos defensivos tales como murallas, fosos, etc. Los recintos son reducidos en los que se apiñan las cabañas resultando estrechas calles intransitables. Las viviendas tienen tendencia a las formas redondeadas, vestigio de formas constructivas previas y no afectadas por influencias mediterráneas o centroeuropeas. Las viviendas tienden a rectangulares a medida que se avanza hacia oriente y se hacen más fuertes las influencias urbanizadoras procedentes de centroeuropa y el mediterráneo. El inicio de esta cultura se fija en el VI a. C. Puede estar en relación con el enfrentamiento entre oestrimnios y Saefes en el Noroeste (según Avieno). Inicialmente los poblados están construidos por agrupaciones de viviendas con materiales vegetales (VII a. C) y comienzan a aparecer casas circulares de piedra y a organizarse murallas y defensas (500-100 a.C.). En el 100-29 a. C. se produce el contacto con el mundo romano produciéndose su pervivencia en la cultura romana especialmente en áreas rurales.
En el Sur y en cuanto a la Cultura de Soto de Medinilla, aunque se han encontrado yacimientos de este tipo en la cuenca del Sil, la atribución a esta cultura se complica al cruzar el Órbigo. En las zonas montañosas no hay yacimientos de este tipo y se adscriben a influencias de la Cultura Castreña del Noroeste. Al Oeste del río Esla se detecta una clara pervivencia de los elementos típicos del mundo de Soto de Medinilla que podrían explicar la raíz de los ástures. Las influencias celtiberizadoras parecen encontrar aquí una cierta resistencia. Recordemos que la celtiberación fue un proceso expansivo de gran fuerza procedente del Sistema Ibérico y la parte oriental de la Meseta. Se extendió a las regiones occidentales y septentrionales con las que compartía el mismo sustrato social y económico con formas de vida arcaicas y alejadas del mundo civilizado mediterráneo. Este proceso que fue interrumpido con la llegada de Roma.